ja . .ja . .. siempre entendí que la buena hora para el macro son los amaneceres, para pillar a los bichos todavía frios , . .incluso te tenía por un buen madrugador . . . Pero me das una alegría, empezaré a visitar el campo al atardecer , . .je . . es mas llevadero . .


. Saludos
Como te he comentado, las oportunidades en cada hora serán distintas.
Esos madrugones que se pega nuestro socio
@dar le permiten hacer esos magníficos apilados, con el sujeto dispuesto a posar, todavía entre sueños, incluso cambiarlo de posadero y preparando el fondo, lo que por cierto hace estupendamente y de ahí los resultados espectaculares que obtiene. En esas primeras luces del día, aunque no vayas a hacer apilados, es prácticamente imprescindible llevar trípode y que no haya viento, ya que las velocidades de obturación serán bastante lentas para una buena exposición. Bueno, siempre está el recurso de llevar flash para luchar contra el viento. A medida que vaya levantando el sol, ya podrás hacer tomas a pulso sin ningún problema y podrás encontrarte escenas que por la tarde será imposible, como por ejemplo ese rocío que queda tan bien en los macros, presente sobre todo al inicio de la campaña.
Por otra parte, a última hora de la tarde, también habrá una luz fantástica y poco a poco te podrás encontrar sujetos que empiezan a buscar sitio para dormir. Trípode o no, dependerá del precio que estés dispuesto a pagar con el iso. A esas horas, encontrarás también insectos que salen de caza: libélulas y caballitos, moscas predadoras, hormigas león y otros que salen como los salmones y las truchas, a pegarse una buena cena.
Como ves, hay oportunidades, de madrugando o no, de conseguir fotos de esos bichejos que nos encantan.
Saludos.