"El otro día", paseando por la villa de Luarca, se me puso delante (aunque bastante lejos de mí), la que, de forma inconsciente y automática, se me antojó ser la casa de Drácula. Estuve "algún rato" mirando a través del visor de la cámara por ver si aparecía, en alguna de cualquiera de sus ventanas, la cara inquietante del Conde, pero no hubo manera de que por allí asomase, aunque fuera solo un instante, su jeta; y esperando también que le diese tiempo par darme, por lo menos, un veloz guiño de sus demoníacos ojos. Y así, estuve mirando y tomando algunas otras fotos, pero como comecé a sospechar que el sitio empezaba a no ser muy seguro, pues (por la espalda, por ejemplo) podría atacarme cualquiera convertido en vampiro, me marché con toda mi sangre en mis venas a otra parte que tuviese mejores horizontes...
(¡Lo que hay que sufrir para conseguir una foto de nada!)
Por cierto, foto hecha en Luarca (véase información de ella quien la necesitare), en junio del 2026, con Panasonic FZ1000 y óptica de 34.91mm, equivalente a unos 96mm en FF), 1/100 de segundo, f/5 e ISO 125

(¡Lo que hay que sufrir para conseguir una foto de nada!)
Por cierto, foto hecha en Luarca (véase información de ella quien la necesitare), en junio del 2026, con Panasonic FZ1000 y óptica de 34.91mm, equivalente a unos 96mm en FF), 1/100 de segundo, f/5 e ISO 125
