Para engañar al calor uno busca el alivio de la sombra, el descanso de la silla y la ayuda de una bebida refrescante y burbujeante que no me patrocina. Entiendo también el atuendo, el sombrero, las sandalias, la camisa hawaiana... ¿Pero el pitillo? Recuerdo, viendo ahora la foto, que me pareció...